La herencia de Ondo Finance se vuelve un culebrón: la hija de Kathleen Allman revela ¡demencia, alcoholismo y gastos locos!

La herencia de Ondo Finance se vuelve un culebrón: la hija de Kathleen Allman revela ¡demencia, alcoholismo y gastos locos!

La bronca familiar en Ondo Finance está que arde después de que Nathan Allman, su joven fundador, falleciera de repente sin dejar testamento. El chiste es que dejó su parte del negocio y un buen montón de tokens ONDO en juego, y ahora sus papás, Kathleen y Lawrence, se quedaron como herederos, pero todo se descontroló.

Resulta que Kathleen, que tiene 77 años, se peleó fuerte con el CEO provisional, Ian De Bode. Ella hasta se puso como presidenta y CEO interina, queriendo sacar a Ian de la empresa, pero él sigue en el puesto gracias a una orden de la corte. La señora Kathleen metió una demanda contra Ian, acusándolo de querer agarrar la empresa a la mala y armarse un jugoso paquete de compensación de unos 11 millones de dólares, con sueldazo, bonos y millones en tokens.

Pero la cosa se puso más intensa cuando la media hermana de Nathan, la doctora Lani Clinton, junto con un inversionista llamado David Chen, pidieron en la corte de Hawái que pongan una tutela limitada sobre la parte que le toca a Kathleen en la herencia. ¿Por qué? Porque aseguran que Kathleen tiene problemas de memoria, juicio y manejo del dinero por un trastorno con el alcohol y posible demencia, cosas que ella niega con toda la fuerza.

Para echarle más leña al fuego, Lani dice que se distanció de su madre desde el 2022 después de un broncón muy feo en un viaje familiar, donde asegura que Kathleen le habló mal a sus niños. Además, mencionan que Kathleen ha gastado lana sin medida: yachts de varios millones, viajes en avión privado, y hasta una casa en la playa que Nathan les compró por 18.5 millones en Honolulu.

En medio de todo este cotorreo legal, Kathleen acusa a Ian y a David de ponerse de acuerdo para sacarla del control de Ondo y controlarla mediante otro apoderado que les haga el paro, y que todo esto es una jugada para seguir agarrando el dinero. Ella dice que desde el día uno sólo ha querido lo mejor para Ondo y el legado de su hijo Nate.

Por su parte, Ian De Bode no ha dado la cara con los medios, pero el juicio sigue y parece que esto va para largo. En pocas palabras, la familia está dividida, hay acusaciones bien fuertes, y nadie sabe cómo va a acabar este lío con la fortuna y el futuro de Ondo Finance.

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