Fondos de pensiones al rojo vivo: la tokenización es el as bajo la manga para manejar sus balances, revela Fidelity
Los productos tokenizados ya están en la cancha, aunque por ahorita la raza los usa más para invertir. Lo que más pega son los fondos de mercado de dinero tokenizados, que básicamente están respaldados por bonos del gobierno gringo. El más famoso es el USD Institutional Digital Liquidity Fund (BUIDL) de BlackRock, que salió en marzo del 2024.
Ya hay más de 15 mil millones de dólares en manejo en este rollo, y si sumas todos los activos reales que andan onchain —sin contar las stablecoins—, la cosa supera los 31 mil millones. Si pensamos en grande y metemos inversiones alternativas y la infraestructura financiera tokenizada, el mercado global anda valorado en como 2.1 billones de dólares.
Según las predicciones de Grand View Research, este mundo podría explotar hasta los 24.5 billones para 2033, y algunos chismosos del sector dicen que para 2035 podrían llegar a los 88 billones.
Lo más chido de esto es que las transacciones son al instante y 24/7, y puedes comprar pedacitos chiquitos, sin broncas, con todo el proceso —compra, venta y cierre— rapidito y sin esperas.
Pero ojo, los inversores grosos no están clavados en que sea rápido o barato, más bien les late lo que estos tokens pueden hacer comparado con lo que ya tienen en sus manos.
“En general, ellos no quieren tokens por tokens,” dice Lai. “Lo que piden es lo que los tokens pueden hacer que las cosas tradicionales no pueden.”

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