El precio de BTC sube y no se despega: ¿Por qué ETH y SOL no pueden ni acercarse?
¡Órale, banda! Bitcoin se puso las pilas y subió un 2.4%, llegando a unos $62,800, mientras que su dominio en el mercado cripto también creció al 59%, dejando en claro que los inversionistas están de vuelta con el pez gordo. Las altcoins más populares como XRP, Ether (ETH) y Solana (SOL) andan medio quedadas, jugando abajo de sus niveles clave, lo que quiere decir que la feria se está concentrando en Bitcoin.
Pero no todo es el típico Bitcoin: hay joyitas emergiendo bien chidas. Por ejemplo, el token BEAT de Audiera, que es como un jueguito web3 con personajes de inteligencia artificial y idols virtuales, se aventó un subidón del 57% solo esta semana, sumando un aumento de más de 500% en siete días. Eso está cañón. Aunque, ojo, porque algunos compas en redes están poniendo el grito en el cielo por la concentración de tokens y posibles tarjetas de “pump and dump” — eso quiere decir que no todo es color de rosa y hay que andar pilas.
Otro que también ha andado meteórico es el token VELVET, que en el último mes se ha disparado cerca del 800%. Sí, leíste bien, ¡ochocientos por ciento!
En el rollo de derivados, las apuestas bullish (los que esperan que suba) están siendo apachurradas: en las últimas 24 horas se liquidaron 378 millones de dólares, y más de 207 millones vinieron de posiciones largas. La cosa está medio tranqui en cuanto a interés abierto, sin mucho apetito por apalancamiento nuevo, y Zcash (ZEC) también anda en baja después de tocar mínimo el viernes pasado.
La volatilidad esperada para Bitcoin se mantiene estable y sin grandes movidas, aunque varios traders están agarrando seguros para no quemarse con la posible locura que podría desatar la salida a bolsa de SpaceX, que está a la vuelta de la esquina. Los puts (opciones de venta) de BTC y ETH se venden más caros que los calls (opciones de compra), mostrando que la banda prefiere protegerse en lugar de lanzarse al ruedo confiando en un estallido de volatilidad.
Así que la jugada está clara: Bitcoin manda, un par de tokens se están poniendo funky con subidones explosivos, y los que quieren meterse en derivados andan con todo el cuidadito para no perder lana. ¡Alguien prepare los palomitas para lo que viene!

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