¡Bitcoin en plena hemorragia: su ídolo se desploma y arrastra todo!
Bitcoin se dio un buen tropezón y bajó hasta los 61,500 dólares justo después de que se supiera que MicroStrategy vendió algunos de sus bitcoins. Pero ojo, solo fueron 32 bitcoins vendidos, una cantidad mínima comparada con los más de 843,000 que tienen guardados, o sea, una migaja del 0.004%.
En la conferencia BTCPrague de junio de 2025, Michael Saylor se paró frente a todos y se ganó el apodo de “el hombre que nunca vende”. Sacó su lista de 21 reglas y dejó una clarita: no vendas tu bitcoin. Para él, Bitcoin es energía, es vida, no se debe apagar ese fuego. Todos en la sala se pararon a aplaudirlo. Por cinco años fue como el gurú, y muchos del mercado le creían ciegamente.
Pero casi un año después, pum, su empresa soltó 32 bitcoins. El 1 de junio salió el reporte oficial confirmando que, entre el 26 y 31 de mayo, vendieron esas piezas a un precio promedio de 77,135 dólares, juntando unos 2.5 millones. Eso es nada para alguien que tiene más de 843,000 bitcoins.
¿Y qué hizo el mercado? Se puso como si se hubiera acabado el mundo. Bitcoin cayó de más de 70,000 a 61,500 dólares rápido. La venta de MicroStrategy no fue la única causa, pero sí fue la chispa que hizo explotar la cosa.
La neta es que no fue tanto la cantidad de bitcoins lo que hizo que el precio bajara, sino la confianza que se perdió. No se estaba vendiendo un activo, se estaba quebrando una historia, un cuento que todos creían. Y el cuento se rompió de un tirón.
Lo más loco es que MicroStrategy ya había dicho que vendería pedacitos, incluso desde 2022 para arreglar temas fiscales, y Saylor mismo había anunciado que iban a mover más bitcoins. Todo eso estaba ahí, en documentos oficiales, pero el mercado no quiso hacerle caso, como el que se tapa los ojos para no ver la bronca.
Es como ese político que promete y promete, pero nadie cree hasta que de plano se roba la lana. Aquí la advertencia estaba clarita, pero nadie la leyó. Esta vez la guerra avisada sí mató al soldado.
Otra cosa irónica: uno de los lemas de Bitcoin es “no confíes, verifica”. Saylor hizo ese llamado mil veces, especialmente para que no cayeran en estafas. Pero después él mismo se negó a mostrar pruebas claras sobre sus bitcoins porque decía que era un riesgo de seguridad. El mismo que decía “verifica” quiso que confiaran solo en su palabra, y sorpresa, el mercado se lo tragó completo.
Un experto dijo hace años que confiar en una sola persona siempre es un riesgo. Y eso fue justo lo que pasó: el mercado le puso toda la fe a Saylor, como si él fuera la única verdad.
Pero que un líder la riegue no significa que el bitcoin deje de valer. Cuando el Reino Unido anunció en 1999 que iba a vender gran parte de sus reservas de oro, el precio del oro se desplomó en días. Pero después, el oro se recuperó y se volvió a disparar. El problema no fue el oro, sino la confianza en quien lo guardaba.
Lo mismo pasó con Bitcoin. El mercado confundió la confianza en Saylor con la confianza en Bitcoin y se equivocó. Un ídolo puede fallar, but el activo sigue siendo lo que es.
La caída también tuvo otros factores: salieron millones de dólares de ETFs de bitcoin, la tensión en Medio Oriente subió el precio del petróleo y los traders con deudas tuvieron que cerrar posiciones rápido, haciendo que todo se desplomara más.
MicroStrategy no fue la causa exacta, solo fue la chispa simbólica. Y la gente se puso nerviosa pensando que otros iban a vender, así que vendieron primero para no quedarse atrás, creando una bola de nieve de ventas.
Pero, neta, que MicroStrategy haya vendido no es malo, al contrario, es sano. Que hayan vendido tan poquito mejor, porque así aprendimos sin que nos doliera tanto. Es una lección barata para todos.
Además, no significa que MicroStrategy va a dejar de comprar. Desde 2020 han estado adquiriendo bitcoin trimestre a trimestre y no hay señales de que pararán. Lo único que cambió es que ahora pueden manejar sus criptos sin la presión de tener que no vender jamás.
Un ex trabajador de la compañía nos dijo que MicroStrategy nunca fue un templo de creyentes, sino una empresa que quiere hacer dinero, viendo a Bitcoin como una reserva de valor, pero sin creer del todo en todo el rollo idealista. Y pues no merecían tanta fe.
Eso sí, el tiempo en que vendieron fue súper mala onda, justo cuando el mercado estaba débil. Algunos dicen que hasta puede que hayan vendido a propósito para bajar el precio y comprar más barato después. No lo afirmamos, pero no se puede ignorar.
Hace dos años decíamos que Saylor había salvado el juego y la empresa, y sigue siendo verdad. Pero el mercado se confundió y puso a Saylor como profeta y toda estrategia de empresa como profecía del futuro. El error fue confiar tanto en una persona cuando Bitcoin es un sistema sin dioses.
Así que, ¿deberíamos dejar de confiar en Bitcoin porque MicroStrategy vendió? Para nada. La confianza nunca tuvo que estar en una sola empresa o en una persona. Bitcoin es el mismo, antes, ahora y siempre será una herramienta que no pide fe, solo que la gente verifique lo que sea.
Ojalá el mercado aprenda y deje de andar creando ídolos. Pero sabemos que es difícil, porque la gente prefiere creer en alguien que pensar por sí mismos. Seguro pronto vendrá otro ídolo y cuando ese también la riegue, Bitcoin seguirá aquí, firme, dándonos la lección de que en este mundo hay más ídolos que realidades.

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