¡Bum! Chile tumba al Tren de Aragua y desarma su operación de lavado de 90 millones en criptomonedas
El fiscal Héctor Barros lo dejó claro: “Este es uno de los mayores lavados de dinero que hemos visto en nuestro país”. Y no es para menos, porque en un operativo en Santiago, la Fiscalía Metropolitana Sur y la Policía de Investigaciones de Chile lograron tumbar a toda una red que movía lana de forma ilegal, ligada a la famosa banda criminal Tren de Aragua. ¿La cantidad? Casi 90 millones de dólares, pero ojo, todo metido a través de criptomonedas.
En este mega operativo, arrestaron como a 20 personas, entre ellos a un ejecutivo del Banco Santander que se la voló usando cuentas bancarias y plataformas para cambiar criptomonedas. La idea era mover la plata sucia fuera de Chile sin que nadie los cachara.
El fiscal Barros destacó que este golpe no es cualquier cosa: pegarle directo al billete de la banda hace que les duela más que solo agarrar a los jefes. Los dineros que lavaban venían de delitos bien pesados, como extorsiones que la banda organizaba hasta desde cárceles en Colombia.
El cuate del banco tenía cuentas en al menos cinco bancos distintos y las usaba para repartir la lana entre empresas que luego la convertían en criptomonedas, para sacarla tranquilamente fuera del país. Los bancos hasta dicen que ellos nada que ver, que cooperaron al 100 con la investigación y que todo fue cosa del empleado en lo personal.
Este golpe se suma a otros casos recientes donde las autoridades están afilando el ojo para seguir la ruta del dinero criminal en el mundo digital. En 2026, otra red del Tren de Aragua ya había sido desmantelada en Chile por mover 4 millones en transacciones digitales, y en España también les hicieron caer una banda con movidas similares.
La neta, este desmadre muestra cómo las bandas criminales están usando las criptomonedas para mover billete sin que los gobiernos puedan frenarlos fácilmente, pero aquí lo clave es seguir el rastro desde las criptos hasta los bancos normales, que es donde las autoridades pueden pararlas en seco.
Eso sí, aunque la cantidad que lavaron fue grande, las criptomonedas solo representan una mínima parte (como 1%) del dinero que usan los criminales. La mayoría prefieren el efectivo porque pueden usarlo rápido sin tanteos ni que les caiga el ojo encima.
Así que ya saben, la lucha contra la delincuencia organizada va más allá del típico “agárralos”, ahora es cosa de seguirles el billete, ya sea en papel o en bits.

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