La lucha épica de Bitcoin contra la era cuántica: CEO de Project Eleven dice que la migración post
El cabrón de Alex Pruden, CEO de Project Eleven, vino a la conferencia Consensus Miami y soltó la bomba: los desarrolladores de Bitcoin ya no deberían esperar a que haya certezas sobre cuándo van a sacar esas malditas computadoras cuánticas, sino ponerse las pilas y meter un esquema de firma post-cuántico en producción ya mismo.
Dice que es mejor hacer algo ahora que esperar, porque si se mueven temprano, al peor caso es que no se necesite todavía, pero ya tienen la opción lista. Y esa opción no los va a andar dejando en banda.
Pero si esperan mucho, ¡aguas! Porque una compu cuántica decente puede sacar las claves privadas de cualquier clave pública expuesta usando el algoritmo de Shor (un clásico que desde 1994 nos tiene con el Jesús en la boca). Eso sería un desmadre, porque pondría en riesgo unos 2.3 billones de dólares en activos digitales, nada más.
Alex explicó que alguien con una máquina cuántica bien chida podría robarse todo el bitcoin que encuentre sin bronca. Por eso, la misión es meter una nueva forma de firmar transacciones en Bitcoin, pero que no use esa matemática vieja del ECDSA que se usa hoy.
El NIST ya tiene estandarizados unos esquemas post-cuánticos chidos que usan funciones hash y estructuras tipo redes llamadas lattices. En la comunidad de Bitcoin, la mayoría está mirando hacia la opción basada en funciones hash. Ya hay avances, como el BIP-360 del año pasado que propone añadir una salida Taproot resistente a ataques cuánticos, y Blockstream ya anda haciendo pruebas con firmas hash en su Liquid Network.
El punto es: ya no es hora de seguir investigando nomás, hay que meter esto a producción. Eso sí, no va a ser nada fácil, ni siquiera parecido a cuando hicieron el upgrade de Taproot. Esa tardó cinco años y la mayoría ni se movió, pero ahora todos los que tengan bitcoin, sus wallets, exchanges y demás van a tener que dar el salto a este sistema nuevo.
El riesgo de esperar es grande: si llega una compu cuántica antes de que todos migren, alguien podría sacar las llaves privadas y hacer transacciones antes que se confirme el bloque, pagando más comisiones para robar tu lana.
Cuando le preguntaron sobre qué hacer con los bitcoins que están dormidos y vulnerables a estas compus, Pruden dijo que mejor dejar esa discusión para después y enfocarse en la migración primero. Porque hay unos cinco millones de bitcoins así, incluyendo los famosos que se le atribuyen a Satoshi Nakamoto por los primeros bloques minados.
La neta, el tema de los bitcoins de Satoshi es complicado porque enfrenta dos ideas: la de que el suministro de Bitcoin es fijo y la de respetar la propiedad digital. Pero si lo presionas, Alex dice que esos bitcoins podrían reciclarse hacia el final de la minería para que siga habiendo incentivos cuando se terminen las recompensas por bloque.
Si me preguntas a mí, dijo, pues suena a que debería haber confiscación, pero al final la comunidad y el mercado decidirán qué onda.
Sobre si los desarrolladores principales de Bitcoin están tomándose en serio este asunto, la respuesta es un “depende”. Algunos sí están pilas, otros creen que las computadoras cuánticas nunca van a llegar. Pero la mayoría de los físicos sí piensa que es cuestión de tiempo y que hasta va más rápido de lo que parece.
Para acabar, Alex soltó que la misma física que nos pone en riesgo con las computadoras cuánticas también va a ayudar a inventar la próxima generación de cifrados, con protocolos basados en entrelazamiento cuántico y generación de números aleatorios certificados que hasta ganaron premios bien pesados, como el Turing Award.
En resumen, la fiesta sigue, pero la neta es que hay que ponerse las pilas antes de que las compus cuánticas agarren la batuta y nos dejen fuera del juego.

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