¡Aave pone al juez a trabajar para liberar 71 millones perdidos en el hackeo a Kelp DAO!

¡Aave pone al juez a trabajar para liberar 71 millones perdidos en el hackeo a Kelp DAO!

Pues aquí les va el rollo bien picudo que está pasando en el mundo cripto. Resulta que Aave Labs, ese proyecto bien chavito de finanzas descentralizadas (DeFi), se puso las pilas y presentó una bronca urgente ante un juez en Nueva York para que les suelten como 71 millones de dólares en ETH que tenían congelados. ¿Por qué? Porque esos varos fueron recuperados después de que Kelp DAO le entrara un hackazo el 18 de abril y Arbitrum, que es como la policía blockchain, congeló los 30,766 ETH relacionados al robo para regresarlos a los afectados.

La idea era clara: regresar la lana a los chavos que les robaron, por medio de una votación en la comunidad de Arbitrum, con apoyo de otros proyectos como Kelp DAO, LayerZero, EtherFi y Compound. Pero, oh sorpresa, apareció un grupo de abogados de víctimas de ataques terroristas de Corea del Norte que dijeron “¿y por qué no se congela esa lana para cobrarnos unas deudas viejas que tiene Corea del Norte con ellos?”.

Los abogados dicen que el dinero es del hacker y que el tal grupo Lazarus es el chueco, así que toca embargar para pagar cosas viejas. Pero Aave les respondió tajante, diciendo que “un ladrón no puede hacerse dueño de lo que roba”. Congelar esos fondos solo afecta a las personas que sí perdieron su dinero con el hackeo, pues la lana no puede estar parada sin moverse.

Así que la bronca se volvió una pelea legal intensa entre la recuperación técnica en la blockchain y las leyes tradicionales que quieren embargar por deudas de países. Esto crea una situación nueva porque es la primera vez que un protocolo DeFi importante se mete a defender a sus usuarios frente a un juez de Estados Unidos para que no les quiten los fondos recuperados.

Un investigador on-chain llamado Vadim destacó que esto puede ser un parteaguas en el mundo DeFi y la justicia tradicional. Él explicó que la discusión legal va así: imagínate que un ladrón rompe una vidriera y roba un diamante, y luego otro neta se lo recupera; los demandantes quieren que el ladrón siga siendo dueño y que sus acreedores puedan embargar el diamante del que lo recuperó. Raro, ¿no?

Vadim señala cuatro puntos fuertes de la defensa de Aave: primero, nadie ha comprobado oficialmente que el hacker sea Corea del Norte, solo son conjeturas basadas en análisis de internet; segundo, la ley de Nueva York dice que para embargar algo, el deudor debe tener interés directo en el bien y el ladrón ya no tiene el dinero; tercero, los abogados usaron leyes que no aplican al mundo cripto para engañar al juez; y cuarto, si no levantan la congelación, los demandantes deberían poner una garantía de 300 millones de dólares para cubrir daños, cosa difícil de lograr.

Al final, este movidón no solo afecta a Aave, sino que será la guía para que otros proyectos DeFi defiendan a sus usuarios en casos similares ante tribunales tradicionales. O sea, apenas empieza la pelea por cómo se mueve la lana cripto en el mundo real, y se está poniendo buena la cosa.

Artículos relacionados

Respuestas