¡Justin Sun se lanza a la guerra legal contra World Liberty Financial y revela el motivo bomba!
Pues resulta que Justin Sun, el mero mero detrás de la red Tron, se metió en bronca con World Liberty Financial, ese proyecto DeFi que anda con el nombre de Donald Trump. La cosa se puso tan fea que ya agarraron boleto directo a la corte en California.
Sun dio el grito y puso demanda para defender sus derechos como dueño de WLFI, el token de ese rollo. En su declaración, dijo que el equipo de WLF, que según él anda manejando las aguas mal, congeló todos sus tokens y lo dejaron sin poder votar en las decisiones del proyecto. O sea, lo echaron pa’ afuera sin razón.
El asunto se puso más intenso porque Justin acusa a la banda que maneja WLF —que incluye a Eric y el junior de Trump— de amenazar con quemar sus tokens, nada más por molestar, sin ninguna justificación. Eso sí, Sun aclaró que no tiene bronca con el presidente Trump directamente y que no cree que él estuviera de acuerdo con todo ese desmadre.
Intentó arreglar la situación a la buena, pero la otra parte ni le hizo caso, así que no le quedó de otra más que irse con juez y todo. Lo único que quiere Justin es ser tratado como cualquier otro inversionista: ni chingón, ni gachito, solo justo.
Además, le voló la tapa a una propuesta que lanzó WLF para gobernar el proyecto, donde quieren poner bloqueos de hasta cuatro años y obligar a quemar una parte de los activos. Según Sun, eso está mal para la comunidad porque si no aceptas, tus tokens se quedan congelados por tiempo indefinido. Así los tienen amarrados y sin poder votar ni decir ni pío.
Otra cosa que Sun dice es que su wallet fue congelada después de haber movido como 9 millones de dólares en WLFI a exchanges de criptos. Por eso tiene casi 544 millones de tokens atorados, porque lo pusieron en una lista negra. El congelamiento pasó en septiembre de 2025, un rato después de que metiera unos 30 millones de dólares en noviembre del 2024.
Mientras tanto, World Liberty Financial no ha dicho ni pío sobre la demanda. Solo le contestaron a Sun con palabrería diciendo que sus acusaciones son falsas y que él nomás quiere tapar sus propias metidas de pata. Publicaron hasta mensajitos en X diciendo: “Tenemos las pruebas, nos vemos en los tribunales, compa”, pero hasta ahorita no han hecho nada oficial ni han respondido a la demanda.
Este enredo puso sobre la mesa la bronca interna que hay en WLF, que ya lo pintaban como un “scam” en la comunidad por andar con rollos raros de dinero que no cuadraban. Ahora uno de sus inversionistas más grandes los está poniendo contra la pared.
Mientras Sun sigue dando guerra legal, el pleito expone la gravedad de cómo se manejan esos proyectos que se dicen “descentralizados”, pero que están bien enredados con personajes de la política y mucho billete de por medio. Vamos a ver en qué acaba todo este cotorreo.

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