¡Bitcoin se pone a prueba! Nuevo OP_CODE rompe esquemas con firmas poscuánticas
Jonas Nick, un investigador de Blockstream, presentó en la conferencia OPNEXT 2026 en Nueva York una idea bien chida: un nuevo comando para Bitcoin llamado OP_CHECKSHRINCS. ¿Qué hace? Básicamente sirve para que Bitcoin pueda reconocer firmas poscuánticas, esas que están diseñadas para aguantar ataques de computadoras súper poderosas que vienen en camino.
Por ahora, Nick dice que no hay ninguna propuesta concreta para que Bitcoin valide este tipo de firmas en su red principal, y OP_CHECKSHRINCS quiere cerrar ese hueco. En palabras simples, un “op_code” es como una receta en el lenguaje que usa Bitcoin para saber si una transacción está bien o no. Este nuevo op_code ayudaría a validar firmas hechas con dos métodos bien técnicos: SHRINCS y SHRIMPS, que son resistentes a la temida computación cuántica.
Sin ese comando, estos esquemas no pueden usarse oficialmente en Bitcoin, aunque ya estén listos a nivel criptográfico. SHRINCS funciona con dos tipos de firma: una compacta para el dispositivo principal y otra de respaldo, y las firmas pesan unos 580 bytes. SHRIMPS va más allá y permite que varios dispositivos con la misma semilla firmen de manera independiente, pero sus firmas son más grandotas, de unos 3,000 bytes.
Lo padre es que se pueden juntar para que el dispositivo principal use SHRINCS y los backups usen SHRIMPS, dándole más seguridad y flexibilidad a todo.
Ahora, un dato importante: las firmas que Bitcoin usa hasta ahora, llamadas ECDSA, son súper ligeras, de solo 70 a 72 bytes. Pero estas nuevas firmas poscuánticas son más pesadas, y como los bloques de Bitcoin tienen tamaño fijo, eso quiere decir menos espacio para transacciones y potencialmente comisiones más caras. Por eso Nick propone una mezcla optimizada para que todo funcione lo mejor posible, logrando entre 0.6 y 3 transacciones por segundo. Para que te des una idea, Bitcoin procesa entre 7 y 8 transacciones por segundo hoy.
Aunque la idea implica que Bitcoin baje su capacidad de procesamiento, Nick cree que es un buen trade-off considerando que otros estándares poscuánticos pesan todavía más, como uno que llega a casi 8,000 bytes por firma.
Con todo esto se ve que mientras la computación cuántica se acerca y pone presión para cambiar cómo protegemos la seguridad de Bitcoin, el equipo de gente en el ecosistema ya está echándole ganas para preparar el terreno con herramientas como OP_CHECKSHRINCS, BIP-360 y BIP-361.
Al final, la pregunta no es si Bitcoin tendrá que cambiar a la criptografía poscuántica, sino cuándo toda la comunidad estará lista para darle el sí. ¿Listos para el futuro?

Respuestas