¡La minería de Bitcoin en Argentina cambió y te va a sorprender!
El precio para minar bitcoin en Argentina se disparó en los últimos años; pasó de gastar unos 11 centavos de dólar por kWh a andar cerca de 25 centavos. Hoy, lo que realmente define si una granja minera levanta o no es el costo de la luz.
Soy Joel Fernández Koloff, llevo años metido en esto de la minería de bitcoin acá en Argentina, desde que empezó la época de las tarjetas gráficas en 2018 y luego con maquinaria más pesada desde 2021. Lo que se vive ahora es muy diferente a lo que había antes en el país.
Antes, cuando minar con GPU era la onda, lo veíamos como una “edad dorada”, porque además de que las máquinas estaban al alcance, la competencia no era tan intensa y, sobre todo, la energía era barata. La luz se conseguía con tarifas subsidiadas, y eso hacía que hasta minar en chiquito rindiera buen billete.
Pero todo fue cambiando. El gobierno empezó a sacar esos subsidios de a poco y ahora la electricidad es carísima. Ya no es solo un factor más, sino la base para decidir si puedes minar o no y salir ganando.
En mi experiencia, la única forma de que minar valga la pena en Argentina hoy es si tenés acceso a algo especial en la energía: tarifas industriales, acuerdos, o usar energías alternativas. Por suerte, ya están saliendo ideas innovadoras, como aprovechar el gas que se pierde en industrias petroleras, por ejemplo en Vaca Muerta, para generar luz y minar bitcoin. También hay proyectos que usan energía renovable para hacer esto más sustentable.
Aunque El Salvador ya nos lleva mucha ventaja usando la energía de volcanes para minar, o lugares como Islandia que usan energías limpias y su clima para ahorrar, acá también hay oportunidades. Por ejemplo, en el sur argentino el frío natural podría ayudar a que las máquinas funcionen mejor, y en algunos lugares se puede usar sobrantes eléctricos que no se conectan a la red.
En lo personal, andamos platicando con otros mineros y empresas en Latinoamérica para entender cómo ven el panorama y qué esperan del futuro. Desde ViaBTC y CoinEx estamos armando lazos para que este mundo crezca y la gente entienda más sobre criptos.
Pero ojo, no solo la luz es problema. Las máquinas para minar, los famosos ASIC, tampoco están baratos. Comprar uno y recuperar tu inversión en menos de año y medio ya no es tan fácil. Por eso, la minera casera, donde alguien minaba desde su casa con un par de máquinas, casi desapareció. Ahora se requiere organización y volumen para que tenga sentido.
En la región también hay contraste: Paraguay, gracias a su energía hidroeléctrica de Itaipú, fue por mucho tiempo un puntazo para minería. Brasil tiene zonas con chances, pero con reglas más estrictas que antes.
Al final, mi conclusión es que minar Bitcoin no se fue, pero dejó de ser un juego para todos en Argentina. Si no tenés energía barata, equipo y escala, ganar dinero ahí adentro ya es un lujo.
Más allá de los números, siempre me ha fascinado el hardware y la tecnología detrás de todo esto. Cuando visito las grandes minas industriales y escucho el ruido de miles de máquinas trabajando a todo dar, se me enchina la piel. Ahí uno siente la dimensión de lo que estamos construyendo.
El futuro es incierto, como siempre en la criptoindústria, pero tenemos los recursos y el conocimiento para volver a agarrar un lugarcito en la minería global.
Para mí, Argentina todavía tiene con qué rifarla.

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