¡La minería de Bitcoin en Latinoamérica está a punto de revolucionar el juego y tú no vas a creer por qué!

¡La minería de Bitcoin en Latinoamérica está a punto de revolucionar el juego y tú no vas a creer por qué!

¡Qué onda, banda! Resulta que Paraguay está rifándose en América Latina como la neta del planeta en energía barata y segura, llevando nada más y nada menos que el 4.3% del poder para minar Bitcoin a nivel mundial. Pero la cosa está dura porque la rentabilidad mundial bajó un buen, y ahora la lana está buscando lugares con energía extra para seguirle dando al crypto.

América Latina tiene un chorro de energía sobrante —de esas que no se usan—, pero nomás pone un 6% del poder de computo que mueve la red Bitcoin en todo el mundo. Esto es lo que destaca un informe reciente de 2026, hecho por Gerson Martínez y El Sultán de Luxor Technology. Ellos dicen que la región tiene una chance única para brillar, porque el sector está en modo supervivencia.

¿Por qué? Pues porque el precio para minar Bitcoin —que se llama hashprice— se cayó de un mega sustazo. Imagínense que la dificultad para minar está por las nubes, pero el precio de Bitcoin cayó de 124 mil dólares en octubre de 2025 a unos 65 mil en febrero de 2026. Con estos cambios, las ganancias se recortaron a la mitad, así que ahora la única forma de sobrevivir es ser bien eficiente.

Por eso, el dinero está buscando lugares con energía barata y segura, y ahí es donde América Latina tiene la bandera en alto, gracias a su energía hidroeléctrica y de gas que sobra.

El rey del mambo en este asunto es Paraguay. Este país usa la energía extra de la represa Itaipú para ofrecer tarifas de luz súper baratas —entre 3.7 y 5 centavos de dólar por kWh—, y por eso ya se puso en el cuarto lugar mundial en poder de minado. Esto no es poca cosa, considerando que sólo tiene como 7 millones de personas, ¡pero le está compitiendo a países grandotes como Estados Unidos, Rusia y China!

Los especialistas dicen que Paraguay es el único verdadero mercado con calidad mundial en Latinoamérica para la minería de Bitcoin. Además, la minería es un juego de paciencia, porque las inversiones tardan años en recuperarse. Así que el futuro no solo depende de dónde esté la energía, sino de las reglas que pongan los gobiernos.

Hablando de gobiernos, Brasil también se está poniendo las pilas y creciendo a fuerza de menos regulaciones y contratos directos. En el último año, su poder de minado creció un 133%, con una fuerza de 3.5 EH/s, parte de los mercados más movidos por acá.

Argentina quiere aprovechar su gas que sobra en Vaca Muerta, pero la economía tan loca que tiene ha hecho que su minería baje un 42%. Aquí el problema no es la energía, es que falta seguridad financiera para que la onda funcione.

Mientras tanto, Bolivia creció un montón gracias a subsidios al gas, pero esa fiesta bajó un poco durante el segundo trimestre. Por su parte, Venezuela y El Salvador están en modo “a ver qué pasa”, con poca actividad de minería.

En Venezuela hay una idea interesante: usar la minería para aprovechar la energía barata y ayudar a que el sistema eléctrico no se cambie de manos sin beneficio para el país. Esto podría financiar la mejora de redes viejas y sacar provecho de los recursos que hoy se pierden. El problema es que la incertidumbre y las sanciones internacionales han dejado a Venezuela casi sin chance de crecer en este negocio.

Al final, los expertos coinciden en que energía sobrante hay bastante en Latinoamérica. El rollo es que los gobiernos tengan la cabeza fría y las reglas claras para convertir esa energía en poder digital. Si esto se logra, la región podría ser la que mantenga encendida a la red Bitcoin más importante del mundo mientras en otros lados ya andan con problemas y cortes de luz.

Así que ya saben, banda, la energía y las reglas podrían poner a América Latina en el mapa grande de la minería de Bitcoin. ¡Chido!

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