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¡Increíble! Hackers norcoreanos infiltrados años en SushiSwap, Harmony y Shiba Inu ¿qué estaban tramando?

¿Sabías que algunos de los protocolos más famosos del mundo DeFi no solo fueron creados por fans de la transparencia, sino también por desarrolladores que trabajan para el régimen de Corea del Norte? Taylor Monahan, la jefa de seguridad de MetaMask, soltó la bomba: programadores norcoreanos han estado metidos en el cotorreo de códigos de proyectos como SushiSwap, Harmony y Shiba Inu desde que este rollo de las finanzas descentralizadas explotó en 2020.

Esto no es cuento: Monahan dice que estos devs tienen “siete años de experiencia en blockchain” bien merecidos, pero ojo, porque esa experiencia la jalaban bajo las órdenes del gobierno norcoreano y desde la sombra. Aunque los nombres que usan son probablemente inventados, ella investigó direcciones de wallets y metadatos de GitHub que conectan directo con la lana que reciben de Pyongyang.

Este chisme toma otro nivel si pensamos que el mundo DeFi es como un coladero para hackers. Entre 2019 y 2021, los ladrones ya se habían llevado más de 284 millones de dólares en criptos. Y la cosa no para: en 2022, nomás en un año, volaron más de 3,800 millones de dólares, y la mayoría de esos atracos (el 82%) fueron al sector DeFi.

Todo esto se volvió aún más grave después del mega robo al protocolo Drift el 1 de abril de 2026, donde se pelaron con 285 millones de dólares. Empresas especializadas como Elliptic y TRM Labs apuntaron al grupo Lazarus, la crew hacker de Pyongyang, como los responsables. Pero Monahan dice que estos compas no solo atacan desde afuera; también están metidos adentro, ganándose su lana desde adentro al aportar código en los repos públicos.

¿Cómo le hacen? Fácil: estos cracks usan identidades falsas y perfiles de ensueño para colarse como desarrolladores remotos y nadie se da cuenta. Esa es la trampa del “código abierto”: cualquiera puede aportar, pero también puede entrar gente con malas intenciones, y lo peor es que eso les permite a estos regímenes conocer todas las fallas del sistema desde adentro.

La banda que cuida la seguridad está advirtiendo que esto es riesgoso, pero la bronca es que poner filtros fuertes para checar identidades podría chocar con la privacidad y la libertad que prometen las finanzas descentralizadas.

Por ahora, los proyectos afectados no han confirmado si hay puertas traseras intencionales, pero queda clarísimo que hay un pedo bien pesado sobre quién está escribiendo las reglas en este juego de la lana digital. ¡Tomen nota!

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