Bitcoin le está ganando la carrera a la Fed y los ETFs tienen toda la culpa ¡No podrás creer por qué!
Antes, Venezuela era la reina de la minería de Bitcoin en América Latina, gracias a la energía hidroeléctrica baratita que alimentaba un chorro de máquinas minando sin parar. Ahora nomás quedan galpones vacíos y máquinas confiscadas, porque la cosa se les complicó bien gacho.
Ante este desmadre, la Cámara Venezolana de Comercio Electrónico se puso las pilas y armó un comité para tratar de revivir la industria. Están juntando todo lo que quedó de la minería dispersa para armar algo que el gobierno pueda aceptar y regular, porque sin reglas claras nadie se anima a prender las máquinas.
Eleazar Colmenares, que está al frente de este rollo en Cavecom-e, dice que el reto más duro es recuperar la confianza, que se fue al carajo luego de años de golpes brutales. El problema más serio llegó cuando el gobierno empezó a confiscar miles de equipos, como en Carabobo, donde el gobernador Rafael Lacava arrebató 11 mil máquinas diciendo que los mineros “se robaban” la luz que necesitaban las casas.
Además, la intervención de la Sunacrip por corrupción dejó al sector sin autoridad y a los mineros en la cuerda floja, sin reglas ni nadie que les diga cómo moverse. Por eso, ahora con estas mesas técnicas quieren ver qué proyectos hay, qué sirve y qué no, y presentar todo al gobierno para que todos los mexicanos y venezolanos puedan aprovechar las ventajas de las criptomonedas.
Colmenares insiste que la única forma de volver a creer en esta industria es con educación, chavos. Si no enseñan y explican bien cómo funciona esto de los criptoactivos, la gente seguirá con miedo y cualquier esfuerzo será puro palabrerío sin sentido.
Por otro lado, Aníbal Garrido, experto en minería de Bitcoin y de la UCAB, dice que esta industria está en hibernación forzada. No hay mineros en las sombras ni cosas raras, solo gente esperando a que haya seguridad jurídica, porque sin eso nadie prende sus máquinas otra vez.
Garrido dice que para que los equipos volteen a prender se necesitan tres cosas: primero, un marco legal que proteja la inversión; segundo, reglas claras que no cambien a capricho; y tercero, un plan que mantenga estable la energía para que todo funcione chido.
Entre las ideas locas que se van a intentar está usar el gas que se desperdicia en los pozos petroleros para generar electricidad “in situ” y alimentar a las granjas de minería sin tocar la red nacional de electricidad. Esto podría ser la salvación para no seguir chingando la red hidroeléctrica.
Aunque ya hay propuestas de gente en lugares como la Isla de Margarita, la neta todavía tienen que irle suave para no sacar conclusiones echadas pa’l perro. En un país donde la energía sigue escaseando, el futuro no depende nada más de que la luz esté barata, sino de que haya reglas claras y estabilidad para que los mineros se animen a volver a la jugada.
Así que, por ahora, nomás queda esperar a ver si este comité logra poner orden y que la minería de Bitcoin en Venezuela vuelva a meter ruido como antes, pero con cabeza y sin broncas.

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