¡Estas Acciones “Stretch” de Strategy Están Volviendo Locos a los Inversores Chiquitos de Bitcoin!
La neta es que la banda chiquita, los inversionistas minoristas, están dominando con todo las acciones “Stretch” de Strategy. Con estas acciones, este año han comprado Bitcoin por más de mil millones de dólares, ¡una locura!
Según el jefe de la empresa, Phong Le, casi el 80% de los que tienen estas acciones son gente como tú y yo, gente común que quiere algo seguro y que rinda bien. Les gusta eso de un crédito digital que no brinca tanto y que les dé buena lana.
Aunque el Bitcoin ha bajado casi un 45 % desde su máximo histórico, la raza sigue interesada en tener un pedacito. Por eso, Michael Saylor, el mero mero de Strategy, se está aventando duro vendiendo y promocionando estas acciones Stretch, porque dice que así puedes meterte en Bitcoin sin sufrir tanto con sus subidas y bajadas locas.
En marzo, Strategy usó como 1,200 millones de dólares de la venta de estas acciones para comprar Bitcoin, pero en la última compra también vendieron acciones normales. Saylor comentó que, normalmente, vender un nuevo tipo de crédito a la banda no es sencillo, pero aquí la cosa pinta diferente.
En una entrevista en la CNBC, Saylor explicó que la idea es dar una opción para quienes creen que Bitcoin va a durar un buen rato, pero que no aguantan el corre-corre y la volatilidad del día a día. Con las acciones Stretch, los inversionistas reciben el premio gordo del 10 % al 11 % de la ganancia anual que da Bitcoin, sin el riesgo de que les pegue una caída fuerte.
Estas acciones están bien aseguradas —o como dicen, “muy sobrecolateralizadas”— y la empresa cree que el precio del Bitcoin subirá más del 11 % cada año. Así que, mientras que los accionistas comunes pueden hacer una fortuna si Bitcoin despega, la gente que compra estas acciones está tranquila con esa renta fija del 11 %.
Eso sí, las acciones normales de Strategy (MSTR) han bajado un 19 % en lo que va del año, y casi un 71 % desde que estuvieron en lo más alto en julio del 2025. Pero las Stretch pagan dividendos de alrededor del 11.5 % anual —mucho más que los bonos del gobierno de Estados Unidos, que están en alrededor del 4 %—, o sea, están rifando en rendimiento.
Estas inversiones son derivados perpetuos, que es una manera elegante de decir que nunca vencen ni tienes que hacer reembolsos como un bono normal, sino que pueden quedarse ahí, generando varo mes a mes. La tasa de interés cambia dependiendo de cómo ande el mercado, y la idea es mantener el precio de las acciones en unos 100 dólares, para que funcionen más como una cuenta de ahorro bien chida que como una acción o un cripto que sube y baja a lo loco.
En febrero, la empresa ya había dicho que iba a usar más la venta de estas acciones preferentes para comprar Bitcoin, pero ahora se está poniendo más intenso: acaba de anunciar que quiere juntar hasta 21,000 millones de dólares vendiendo acciones normales y otros 21,000 millones con las Stretch, con nuevos programas para venderlas directo en el mercado.
Así que ya sabes, si quieres una forma menos brava de entrarle al mundo del Bitcoin pero sin sacarle el jugo, las acciones Stretch están ahí para los que no quieren tanto rollo con la volatilidad. ¿Te animas?

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