¡El jefe de la SEC bajo fuego! ¿Por qué todos están criticándolo?
La exjefa de cumplimiento de la SEC, Margaret Ryan, se salió del barco la semana pasada después de agarrarse un buen pleito con los mandamases de la agencia. Todo se puso intenso porque ella quería meterle dedo a varios casos ligados a gente muy cercana a Donald Trump, pero se topó con pared gracias a Paul Atkins, el presidente de la SEC, y otros políticos republicanos que protegían a sus compas.
Dos casos bien candentes que le causaron bronca a Ryan fueron los de Justin Sun, un empresario de criptomonedas, y Elon Musk, el magnate de Tesla y asesor especial de la Casa Blanca durante la administración Trump. Ryan llevaba apenas seis meses en el cargo cuando decidió dejar la silla el 16 de marzo, aunque la SEC no quiso soltar chisme sobre por qué renunció.
La agencia está en el ojo del huracán últimamente, sobre todo porque los demócratas les están echando ojo duro por cómo cambiaron la manera de manejar los casos de criptomonedas desde que llegó Atkins. Walton varios casos que habían empezado con el jefe anterior, Gary Gensler, y ahora los están dejando pasar o arreglando sin mucha bronca.
Uno de los casos que más calentó la sangre fue el de Justin Sun. La SEC había levantado una demanda en su contra por vender “cosas” financieras sin permiso y por andar en cosas turbias con acciones. Pero apenas este mes le hicieron un trato de 10 millones de dólares para cerrar el asunto, y ni Sun ni sus empresas admitieron nada que los pudiera meter en problemas. Resulta que Sun se metió de lleno en el proyecto de criptos de la familia Trump, comprando muchos tokens y haciendo crecer su inversión.
Lo complicado del caso Sun fue que las reglas sobre criptomonedas cambiaron en medio del camino, y había leyes nuevas a la vista, por lo que la bronca legal se hizo más densa. Aunque Ryan parecía estar de acuerdo con ese arreglo, su firma no salió en los papeles del juicio.
Tampoco podemos olvidar el caso Musk, que se puso en la mira justo antes de que Gensler dejara la SEC. En enero de 2025, la agencia lo acusó de no decir que ya controlaba Twitter (ahora llamada X) desde principios de 2022, lo que le habría dado chance de comprar acciones a precio regalado. Hasta hace poco, Musk y la SEC estaban platicando para ver si se ponían de acuerdo y evitar líos largos en la corte. Los que saben dicen que ambos casos estaban bien firmes y que la SEC tenía mucha chance de ganar.
Mientras tanto, la SEC no ha querido soltar ni un comentario oficial, y no han podido contactar a Ryan para que dé su versión del cotorreo. Así que todo queda en rumores y declaraciones sólo de fuentes cercanas.
Así andan las cosas en el mundo del dinero y la política en Estados Unidos, donde hasta las agencias que prometen justicia puede que anden con sus favoritos. ¡Nos vemos en la próxima!

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