El jefe de BNY revela el secreto que hará que los grandes bancos dominen el futuro de las criptos ¡Prepárate!
Órale, banda, les traigo chisme fresco del mundo crypto: Bitcoin (sí, el famoso BTC) anda bien raro con su precio y su hash rate, o sea, la cantidad de poder que usan los mineros para asegurar la red. Un analista bien pilas dice que el valor que tiene el Bitcoin por cada peso invertido está “fuera de serie”. ¡Qué loco, no!
Aquí les va lo clave:
– El precio de Bitcoin ya no sigue el ritmo del hash rate como antes. Están cada quien por su lado.
– Hay una métrica llamada Bitcoin Yardstick que dice que el precio está en lo que llaman “valor profundo”. O sea, está rebarato, banda.
– El hash rate, que es la fuerza minera que protege todo el sistema, sigue en sus máximos chidos, aunque el precio del Bitcoin se cayó un 40%.
Ahora, ¿qué onda con este Bitcoin Yardstick? Pues es una fórmula que hizo Charles Edwards, un pata que sabe un buen de este rollo y es fundador de Capriole Investments. Este índice compara cuánto cuesta Bitcoin con la fuerza minera que hay detrás, pero en un periodo de dos años, para que no esté volando sin rumbo.
Charles lo explica bien simple: es como un “Ratio P/E” pero pa’ Bitcoin, en vez de ver ganancias de una empresa, mide el trabajo que hacen los mineros para proteger la red contra el precio. Si el número es bajito, quiere decir que Bitcoin está barato, o sea, buen deal.
En febrero, este índice tocó su mínimo más loco, más barato que en el bajón de 2022. En esos días, el precio de Bitcoin estuvo en 59,000 dólares, y el Yardstick bajó a 0.35. Charles dice que cuando está así de bajo, es que Bitcoin está en “modo ganga”. Ahora va en 0.40, todavía en zona buena.
El propio Charles está bien emocionado y dice que este valor es “literalmente fuera de serie”, como si nada igual se hubiera visto antes.
Luego les cuento del hash rate, que es la fuerza bruta minera. A pesar de que el precio bajó bien feo casi un 40%, la raza minera no se rajó y el hash rate sigue firme cercano a 1 zettahash por segundo (un zettahash es un número gigante que solo los mineros saben qué tanto es). Eso quiere decir que no han apagado las máquinas ni nada, siguen respaldando la red con todo.
En marzo, Charles notó que los mineros dejaron de vender Bitcoin rápido después de la caída, y eso es buena señal, porque cuando ellos se avientan a vender menos, normalmente el precio sube. O sea, es algo alcista.
Para cerrar, esto no es pañuelo ni consejo para que se lancen a comprar bitcoins sin pensarlo. La neta, meterse en esto siempre tiene su riesgo, y cada quien debe hacer su tarea bien chida antes de mover su lana.
Así que ya saben, el Bitcoin anda medio loco, pero con señales interesantes. ¡A seguirle la pista, banda!

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