¡Vitalik se da la vuelta y abandona a la ONG a la que donó SHIB en 2021! ¿Qué pasó realmente?
Vitalik Buterin, el mero mero que cofundó Ethereum, soltó la bomba el viernes: ya no anda tan pegado con el Future of Life Institute (FLI), un grupo al que le dio tokens SHIB allá por 2021.
Vitalik contó que al principio, el FLI proponía ideas bien amplias para bajar los riesgos bien locos que podrían acabar con la humanidad, como la inteligencia artificial, la biotecnología y armas nucleares, además de darle duro a la educación y la investigación. Esa onda fue la que lo animó a soltar sus tokens Shiba Inu.
Pero luego el asunto cambió. El instituto se metió más en la defensa cultural y política sobre los riesgos de la IA, algo que él ve totalmente diferente a lo que le habían planteado antes de darle la lana.
El buen Vitalik se preocupó porque ve que cuando hay mucha lana de por medio y acciones políticas muy organizadas, las cosas pueden salirse de control, causando broncas, reacciones negativas y soluciones medio autoritarias y frágiles, aunque no haya sido la intención al principio.
El FLI dice que su misión es bajar los riesgos brutales y guiar tecnologías para que sirvan chido a la raza, no para solamente llenar bolsillos de empresas. En su página fijan que necesitan reglas para que la IA mejore la vida de todos, no solo las ganancias de las corporaciones.
Pero Vitalik piensa que algunas de las ideas del grupo para detener que la IA haga cosas chuecas son bien débiles, porque siempre hay formas de brincarse esas barreras.
Mientras tanto, Cointelegraph intentó contactar al FLI para que nos echaran su versión, pero hasta ahora ni pío.
Les cuento que en 2021, Vitalik recibió un chorro de tokens SHIB y otros lomitos digitales porque unos desarrolladores querían aprovechar su nombre para hacer ruido. Él, con buena onda, le dio una parte a causas benéficas, incluyendo al FLI.
Eso sí, nunca se imaginó que esos tokens iban a valer cerca de 500 millones de dólares. Él pensaba que iban a sacar entre 10 y 25 millones, porque creía que el mercado de SHIB no daba para más. Pero resultó ser todo un éxito con medio billón de dólares.
Por cierto, el FLI anunció en junio de ese año que gracias a Vitalik y la comunidad Shiba Inu podían hacer un programa de subvenciones por 25 millones de dólares para trabajar en reducir estos riesgos existenciales.
Así que ahí está la onda: de tokens de perro a millones de dólares para tratar de salvarnos del apocalipsis tecnológico, pero con sus controversias y diferencias en el camino.

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