¿Oro sintético al ataque? Los avances que podrían quitarle la corona al oro antes que la cuántica derribe a Bitcoin
En 2025, América Latina se volvió uno de los lugares más chidos para usar criptomonedas, creciendo a un paso que triplicó el de Estados Unidos, según un reporte de la fintech argentina Lemon.
Ese año fue clave: Bitcoin dejó de ser solo para andar especulando y ahora es visto como algo serio, como un activo para empresas y no solo para aventureros del mercado. La palabra “cripto” ya no suena solo a novedad o moda, sino que ahora es parte del día a día en la región.
El volumen de criptomonedas movidas en América Latina pasó los 730 mil millones de dólares, creciendo un 60% respecto al año anterior. Además, el número de usuarios creció un 18%, mucho más rápido que en Estados Unidos, convirtiendo a Latinoamérica en uno de los mercados más calientes del mundo.
Pero ojo, no todos los países van parejos. Cada uno tiene su rollo dependiendo de su situación económica y las reglas que tengan. Brasil está al frente, con el mayor volumen, moviendo más de 318 mil millones de dólares y creciendo al 250% anual, gracias a que muchas empresas grandes se están metiendo al juego, igual que en México.
Argentina viene en segundo lugar con casi 94 mil millones, pero aquí hay más usuarios en proporción a la población: un 12% de la gente ya usa cripto, cuatro veces más que el promedio regional. Argentina y Venezuela usan las criptos para proteger su dinero, porque sus monedas han estado medio golpeadas.
Perú también la está rompiendo: pasó de ser un mercado emergente a estar entre los seis más importantes, duplicando su cantidad de usuarios activos. Esto se debe mucho a que el Banco Central de Perú hizo reglas para que bancos y billeteras digitales se lleven bien y sea fácil usar cripto.
Perú y Colombia buscan en las criptos mejores opciones para manejar su lana, porque con las monedas locales sienten que no sacan tanto.
En Argentina, ya no es noticia hablar de criptos, ahora se usan para todo: desde protegerse de la inflación hasta hacer compras diarias con stablecoins, que son monedas digitales pegadas al dólar u otra moneda estable. Aunque la inflación bajó al 37% y quitaron ciertas restricciones, el uso de cripto sigue creciendo, sobre todo porque muchos argentinos que viajan a Brasil usan aplicaciones que funcionan con PIX, el sistema de pagos que allá ya está súper popular.
Las stablecoins están siendo la entrada para que mucha banda se meta, sirviendo para hacer pagos internacionales, recibir dinero de Estados Unidos o Europa, y hasta para invertir y ganar rendimientos.
En Perú, la gente quiere nuevas formas de mover su dinero. Con un sol que ha mejorado frente al dólar, no buscan refugio contra la devaluación, sino ganar más y hacerlo más fácil. El 80% de lo que se compra allá son stablecoins, porque dan mejores intereses que los bancos tradicionales. Los peruanos están agarrando Bitcoin para guardar valor a largo plazo, aunque para las compras del día a día prefieren pagar con su moneda local.
Para 2026, Lemon ve dos tendencias que van a pegar fuerte. Primero, las acciones tokenizadas, que son como acciones normales pero en formato digital gracias a la blockchain. Esto haría que la bolsa opere las 24 horas, sin tanto rollo y con menos costos.
La otra onda es la buena de los mercados de predicción, donde la gente apuesta a qué va a pasar y eso ayuda a obtener información más precisa que muchas encuestas o noticias.
Eso sí, todo este rollo tiene que avanzar con reglas claras y protegiendo a los usuarios para que crezca seguro y sin broncas.
Así que, banda, aunque la cripto suena rifado, no se olviden de investigar bien antes de meter su lana, porque esto es un juego donde hay que estar pilas.

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