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Las finanzas descentralizadas, o DeFi, ya no pueden seguir creciendo solo dándole más tokens que se van inflando con el tiempo, dice Michael Egorov, el creador de Curve Finance.
En una plática con Cointelegraph, Egorov contó que los protocolos tienen que hacer dinero de verdad, no nomás repartir tokens para que la gente ponga su lana ahí.
“El rendimiento que te dé un protocolo tiene que venir de ingresos reales, no de tokens,” explicó. “Si el token no está haciendo nada, mejor ni lo sacas.”
Egorov recordó cuando en 2020 fue el famoso “verano DeFi”, donde había tasas de interés brutales, hasta de mil por ciento, y eso hacía que mucha gente metiera su dinero en nuevos proyectos. En esos tiempos, la gente le apostaba más a la especulación y por eso subían los precios de los tokens y el dinero total en juego (eso que llaman TVL).
“Ahora las noticias casi no mueven el precio de los tokens,” dijo, porque la raza ya está más pensada en los riesgos reales.
Los números muestran que en los últimos seis meses, el TVL en DeFi cayó como 38%, bajando de 158 mil millones de dólares a poco menos de 100 mil millones.
Egorov insiste en que los protocolos no pueden vivir sin ingresos reales de una actividad económica auténtica. Antes, dar muchos tokens ayudaba a juntar dinero rápido, pero los retornos deben venir de algo que funcione de verdad.
En 2020, la banda no le hacía mucho al riesgo porque las recompensas en tokens eran bien altas y podían compensar pérdidas si el proyecto fracasaba después.
“Ahora, si vas a poner tu dinero, tienes que estar seguro que el protocolo aguante años sin broncas,” advirtió.
También habló de los tokens y aclaró que su chiste es ayudar a que un proyecto sea descentralizado, no para que la gente se haga rica de la noche a la mañana. Si no hay una gobernanza chida, van a tratar al proyecto como un banco o algo regulado.
“Los tokens sirven para la descentralización, no para hacer varo rápido,” dijo.
Esto que dice Egorov no es nada nuevo; otros expertos como Marc Boiron, de Polygon Labs, también han dicho que dar tokens inflacionarios es como una ilusión que dura poco.
El debate sobre DeFi y los productos con rendimiento centralizado está de moda otra vez en redes sociales. Incluso Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum, comentó que el valor real de DeFi no es solo ganar intereses con monedas estables, sino cómo se redistribuye el riesgo.
Ahora la atención ya se fue para otro lado. “Todas las posibilidades de ganar con especulación se las llevó las memecoins,” soltó Egorov, y ahora los tokens DeFi se aprecian más por su chiste funcional que por hype.
Por eso, atraer capital que solo anda brincando de protocolo en protocolo buscando el mayor rendimiento está difícil.
Además, notó que el mercado está cambiando: la banda común se está yendo por los futuros perpetuos, que son como apuestas a largo plazo, mientras los inversionistas grandes compran activos al contado y los guardan.
El volumen de estos futuros estuvo en 1.37 billones de dólares en octubre de 2025, agárrale.
La neta, según Egorov, los proyectos que quieran sobrevivir bien deben enfocarse en hacer dinero de verdad y usar el capital de forma eficiente, no en prometer rendimientos altísimos pero temporales.
Así que, si vas a invertir en DeFi, piensa bien dónde pones tu lana y qué tan real es lo que te ofrecen, porque ya no solo vale hacer ruido con tokens, sino construir algo chido para largo plazo.

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