El CEO de Fold lo tiene claro: ¡DeFi no va a caer en la trampa del jardín vallado! ¿Sobrevivirá?
Los protocolos de finanzas descentralizadas, mejor conocidos como DeFi, van a aguantar la mano frente a los intentos de gobiernos y empresas por meter reglas viejas y tradicionales. Will Reeves, el mero mero de Fold —una empresa que da recompensas en Bitcoin— lo dice clarito: quieren hacer un tipo de “jardín con cerca” en el mundo digital, pero eso no va a funcionar.
Reeves le contó a Cointelegraph que las nuevas reglas que quieren poner para que DeFi use controles biométricos de identidad en los contratos inteligentes, o otras regulaciones pasadas de moda, en realidad van a hacer que todo se vuelva más lento y complicado, como cuando intentaron controlar todo lo que se comparte en internet y no sirvió de nada.
Además, avisó que los gobiernos y los bancos van a usar incentivos para que la raza prefiera las opciones tradicionales, como esos fondos cotizados (ETF), que tienen ventajas sobre tener cripto directo, como pedir préstamos con ellos de garantía. Reeves dijo textualmente:
> “Esto es solo un capítulo en la historia. Al final, las redes abiertas van a ganar. Van a prevalecer, pero primero van a poner reglas para frenar todo lo que puedan”.
Los bancos ya están moviendo ficha para que estas regulaciones frenen la innovación y, al mismo tiempo, prepararse para entrar con todo al mundo cripto en los próximos años, contó Reeves.
A pesar de que los presionan, proteger a quienes crean software de código abierto sigue siendo clave para que estos protocolos sin permisos no se centralicen ni se queden atascados por reglas que no les aplican.
Mientras las finanzas tradicionales se meten cada vez más en las criptomonedas y piden más control del gobierno, los que defienden la privacidad y la libertad financiera están bien preocupados. Temen que tanto escrutinio haga que las criptos y el DeFi pierdan su esencia y terminen igual que la banca tradicional, que al final es lo que estos protocolos buscan cambiar.
DeFi promete abrir las finanzas a todos, sin importar si tienes banco o no; con solo un celular e internet puedes mover tu dinero sin intermediarios ni permisos. Pero si empiezan a poner reglas como las de “conoce a tu cliente” (ese famoso KYC que nomás complica todo), entonces se pierde la magia: menos accesibilidad, más vigilancia y una copia barata del sistema viejo.
En resumen, hay mucho en juego y los que defienden estas nuevas formas de manejar el dinero están listos para la batalla. ¿Quién ganará? El tiempo lo dirá, pero la cosa no va a estar sencilla.

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