¡Agentes de IA exigen una blockchain que lea su mente y transforme el juego!

Opinión de Adrian Brink, cofundador de Anoma

Web3 nació con ideas chidas como la descentralización, tener el control de tus cosas, poder checar que todo sea real y que aguante hasta la bronca más fuerte. Pero, la neta, esos valores están en peligro. La llegada de los agentes de IA está padre y es inevitable, pero si no se hacen con una base bien chida y que respete tus intenciones, pueden acabar tiro por viaje con lo que hace a las criptos tan fregonas.

Ahora, meterle la intención no es solo para que la experiencia sea más fácil o bonita; es para que esos agentes de IA puedan chambear al máximo sin perder el espíritu de Web3. Estos agentes pueden hacer que usar blockchain sea pan comido y hasta intuitivo, pero el rollo es que los que hay ahorita tienen broncas bien gordas de seguridad y no pegan con los valores del rollo cripto. Usan modelos de lenguaje cerrados, que no puedes checar bien qué hacen y a veces se inventan cosas — lo cual es un riesgo bien pesado cuando tratas con plata y datos importantes.

La privacidad no se toca

Estos agentes se están armando con tecnología centralizada y oscurita, sin que tú puedas decidir qué pasa con tus datos o tu privacidad. Detrás están empresas como IBM y OpenAI, con códigos cerrados que nadie puede revisar. Esto puede ser un retroceso y hacer que el mundo cripto termine igualito al Web2, con unos pocos agarrando todo el poder.

Pero si los agentes se construyen con sistemas enfocados en la intención, tú puedes tener todo bajo control: tus datos, tus activos, todo tu mundo digital. Las intenciones son como piezas que arman las apps descentralizadas para que tú decidas exactamente qué quieres que pase con tus transacciones.

Esta red descentralizada y llena de nodos solucionadores compite para cumplir con lo que pides sin que tengas que caer en rollos complicados, y sin perder la soberanía ni la privacidad en el camino.

Cuidado con la centralización

Sin intenciones, los agentes de IA pueden convertirse en un problema de centralización bien serio. A medida que más gente use estos agentes, el riesgo de que uno o pocos se adueñen de todo el mercado crece un montón.

La solución es crear mercados descentralizados donde diferentes agentes compitan de forma chida para cumplir lo que tú necesitas, compartan el trabajo y estén obligados a dar resultados. Así nadie se queda con todo el control y todos juegan limpio.

Sacándole todo el jugo a los agentes de IA

Además de cuidar la privacidad y la descentralización, las intenciones harán que los agentes sean todo un equipo: podrán entenderse, ayudarse y trabajar juntos para resolver cosas bien pesadas y de varios pasos, como transacciones que crucen diferentes cadenas.

Con esa habilidad, los agentes van a poder hacer magia en las finanzas descentralizadas (DeFi) y ofrecer experiencias tan buenas o mejores que las de Web2.

La dupla ganadora en el paraíso DeFi

La combinación de agentes de IA y las intenciones va a cambiar todo en Web3, sin traicionar sus valores. Las intenciones son el pegamento que une a usuarios y agentes para que la experiencia se sienta cool, pero sin perder la privacidad ni la descentralización.

Con este tipo de sistemas, la IA va a trabajar para ti, no para que unos cuantos grandes controlen el juego. Mientras más rápido se adopte este rollo, más chances hay de que Web3 siga siendo ese lugar abierto y libre que todos queremos.

Adrian Brink, cofundador de Anoma

Este texto es informativo y no es para que lo tomes como consejo legal o de inversión. Lo que se dice aquí es idea del autor y no refleja necesariamente lo que piensa Cointelegraph.

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